—¿No fue un
poco duro eso? —susurró lali mientras seguía
con paso acelerado
al
chico.
—Me tomo todo esto en serio… por cierto —observaron a su
alrededor en donde los chicos
se reunían solo para verlos pasar—, sería bueno demostrarlo
hora que hay más público.
—¿Demostrar qué?
—preguntó pero en
cuestión de segundos
comprendió a lo que se
refería—. Entiendo —dijo regresando su mirada hacia el
modelo—. Pero tú hazlo, se supone que
tú estás más enamorado de mí.
peter rodó los
ojos y sin
darle tiempo de
otra cosa la
detuvo en medio
del camino y
aprisionó sus labios
con los de él. Los labios de lali se pusieron tensos bajo
los del chico y
después de unos
segundos siguieron un
tímido beso. peter no había besado
de esa manera
desde… nunca, por
lo regular las
chicas se morían por
besarlo y devoraban
su boca pero
en
cambio con ella
era diferente, era
lento, delicado, suave,
cariñoso y cálido.
Sus ojos, que se
habían cerrado con fuerza, se habían suavizado y el brazo
con el que rodeaba la cintura de Jeanne
se había afirmado aun más. La reacción de ella era más
suave, más inocente y cuando la razón
golpeó a peter entendió que le había robado su primer beso.
¿No te dejan tener novio?
—Gracias —dijo lali amablemente al joven mesero que le
acababa de entregar su plato
de lasaña. Ella
observó al joven hasta que desapareció
detrás del mostrador y nuevamente salió
acercándose con una botella de algún tipo de vino caro—. ¿No crees que eso es
demasiado? —
susurró y dirigió su mirada a peter.
El chico la observó
con sus cejas levantadas, para él eso
era una comida normal. ¿Qué era
lo que supuestamente parecía demasiado?
—¿No te gusta ese
vino? —preguntó peter después de observar
la mesa del restaurante de
clase en donde se
encontraban, todo parecía perfecto y
aseado a excepción del plato de lasaña
que había pedido lali que no
se podía comparar
a la fina
selección de mariscos que
había
elegido el modelo.
—Ni siquiera tengo edad para beber —dijo la chica seriamente
y en el rostro de él apareció
una mueca. lali sabía que ambos vivían en mundos
diferentes pero nunca se imaginó
que la
diferencia fuera tan extrema.
—¿Qué edad tienes? —preguntó él de pronto curioso.
—17, en un par de meses cumpliré los 18.
El joven mesero llegó a su mesa y sirvió en ambas copas el
vino tinto que salió de la botella
de vidrio de color verdoso.
lali tragó
mientras el líquido
era vertido en
su copa, jamás
había probado el
vino y
temía hacer alguna mueca extraña frente a todo el mundo en
el restaurante.
—Estás conmigo así que
tu edad no importa —dijo peter atrayendo a mirada de la chica
que se había quedado observando el vino en su copa como si
de sangre se tratara—. Pero en fin
—suspiró el muchacho y con una señal de su mano le ordenó
al joven mesero que se retirara—.
Necesito que entiendas el propósito de esta petición.
lali alejó la
copa hacia un
costado y clavó
sus ojos en el
modelo apuesto que
estaba
sentado frente a ella,
lo observó sin emitir ni un solo sonido y él comprendió que ella le estaba
dando la oportunidad de hablar. CONTINUARA
ESPERO QUE COMENTEN CHICAS SIENTO QUE ESTOY HACIENDO TODO ESTO EN VANO
10 FIRMAS Y SIGO
Mas Nove!!!, me encanta, te atrapa desde un principio!! ;)
ResponderEliminarSaludos